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(CHICAGO) 6 de enero de 2004 –
Funcionarios de la Arquidiócesis de Chicago dieron a conocer
el día de hoy los resultados contenidos en el Reporte de
la Auditoría sobre el Cumplimiento, elaborado por la Oficina
para la Protección de Niños y Jóvenes de la
Conferencia de Obispos de los E.U. (USCCB por sus siglas en inglés)
después de la revisión que llevó a cabo en
la Arquidiócesis durante la última semana de julio
de 2003. El reporte concluye que la Arquidiócesis de Chicago
está en cumplimiento con las disposiciones de Cédula
Nacional para la Protección de Niños y Jóvenes.
Esta Cédula o carta de normas, creada para atender los abusos
sexuales de menores de edad por parte de clérigos, fue adoptada
por los Obispos de los E.U. en junio de 2002 y fue revisada y reconocida
por el Vaticano, siendo efectiva a partir de marzo de 2003.
De acuerdo a la Cédula para la Protección de Niños
y Jóvenes, todas las diócesis de los E.U. están
obligadas a promover la sanación y la reconciliación,
a garantizar respuesta a cualquier acusación de abuso de
menores, asegurar la efectividad de los procedimientos y proteger
a los fieles de futuros abusos. Las políticas y procedimientos
de la Arquidiócesis de
Chicago respondieron a estas preocupaciones y establecieron un
mecanismo para un cumplimiento continuo con dichas normas.
Los resultados son parte del Reporte Anual para la Implementación
de la Cédula para la Protección de Niños y
Jóvenes dadas a conocer el día de hoy durante la conferencia
de prensa en Washington D.C. a la que asistieron el Obispo Wilton
Gregory, presidente de la Conferencia de Obispos de los E.U., Kathleen
McChesney, Directora de la Oficina para la Protección de
Niños y Jóvenes de la USCCB, Bill Gavin del Grupo
Gavin de Boston, compañía que condujo las auditorías
y los representantes de la Junta Nacional de Revisión (NRB
por sus siglas en inglés). La Junta de Revisión es
responsable de las auditorías así como de otros dos
estudios que serán dados a conocer el próximo mes
los cuales ampliarán la información que proporcionó
la auditoría y presentarán conclusiones obtenidas
por la NRB a partir del testimonio de expertos.
La Arquidiócesis de Chicago recibió elogios por la
ejecución de las normas en varias áreas que incluyeron:
- la creación, adopción y publicación en
1992 de una excelente política arquidiocesana que atiende
el abusos sexual de menores,
- el desarrollo y patrocinio de una Conferencia Ministerial de
Ayuda anual que beneficia al personal arquidiocesano de todo el
país,
- la búsqueda exitosa de medidas que aseguran una excelente
relación de trabajo con las autoridades civiles en cuestiones
de abuso sexual a menores,
- procedimientos excelentes para lidiar y monitorear a sacerdotes
que han sido removidos del ministerio activo por razones de abuso.
El Resumen del Cumplimiento señaló seis recomendaciones
a la Arquidiócesis, las cuales fueron atendidas por esta
institución antes del 1o de diciembre de 2003.
Las recomendaciones pidieron que la Arquidiócesis de Chicago:
- formalizara los acuerdos existentes que tiene con las autoridades
civiles para reportar las acusaciones sobre abusos sexuales a
menores,
- implementara un programa de Lugar Seguro,
- agilizara las investigaciones de antecedentes penales para todo
el personal arquidiócesano y parroquial, incluyendo los
voluntarios que tienen contacto regular con niños
- creara y publicara una declaración de políticas
que refleje el compromiso de la Arquidiócesis con la apertura
y la transparencia en las comunicaciones
- creara y publicitara las normas de conducta para los clérigos
y el personal que tienen contacto con los niños, y
- proporcionara notificación escrita al obispo de la diócesis
a la cual fueron reubicados dos sacerdotes retirados después
de haber sido removidos del ministerio, incluyendo detalles de
las acusaciones del abuso sexual llevado a cabo por estos sacerdotes.
“La Arquidiócesis no esperó a que terminara
la auditoría para iniciar el proceso de implementación
de varias de las recomendaciones" dijo Jimmy Lago, canciller
de la arquidiócesis. “En este momento, todas las recomendaciones
hechas en julio por el equipo auditor han sido resueltas por la
Arquidiócesis" añadió Lago.
El canciller reportó que se han conseguido acuerdos formales
con los fiscales estatales de los condados de Cook y Lake. Se creó
una política escrita de conducta estandarizada para todos
los empleados y voluntarios la cual sólo espera su aprobación
formal y la política de apertura y transparencia en las comunicaciones
está terminada y disponible en el sitio web de la arquidiócesis.
“En septiembre de 2003” dijo Lago, “la Arquidiócesis
lanzó el recién creado Convenio para Proteger a los
Niños el cual estableció la creación de una
Oficina para la Protección de Niños y Jóvenes
y designó una capacitación profesional obligatoria
así como métodos de selección preliminar que
incluyen la revisión de antecedentes penales para el personal
y
voluntariado actual y futuro que trabajen de manera regular con
niños. “Esta iniciativa tridimensional” dijo
Lago, “pone a la Arquidiócesis en completo cumplimiento
de las recomendaciones hechas por el equipo auditor".
El reporte de la auditoría confirma la firme posición
tomada por la Arquidiócesis para atender la conducta sexual
inapropiada y su intolerancia permanente con cualquier conducta
inapropiada por parte de los clérigos, así como la
creación de un programa integral para tratar con justicia
al acusador y al acusado. La auditoría también reportó
el cumplimiento con los requisitos para la elaboración de
reportes con las autoridades civiles, la cooperación con
las investigaciones de las presuntas conductas inapropiadas y la
remoción del ministerio de aquellos clérigos con acusaciones
de conducta inapropiada sustentadas.
Cuando la Junta Nacional de Revisión anunció su intención
de llevar a cabo auditorías en todas las 195 diócesis
fue para ayudar a la Oficina para la Protección de Niños
y Jóvenes a evaluar el nivel de implementación de
la Cédula y que se tuviera una responsabilidad pública
acerca de cómo estaban cumpliendo las diócesis la
mencionada Cédula. Las auditorías fueron llevadas
a cabo de junio a noviembre del año pasado por el Grupo Gavin
de Boston, una compañía compuesta por antiguos investigadores
del FBI.
Se espera que la NRB dé a conocer los resultados del estudio
llevado a cabo por el Colegio de Justicia Criminal John Jay de la
Universidad de Nueva York el pasado mes, el cual ampliará
la información de las estadísticas compiladas por
las auditorías. Junto con este estudio, la NRB presentará
un reporte basado en entrevistas con aproximadamente 60 personas
consideradas expertos en la problemática del abuso y con
otras familiarizadas con el estudio John Jay.
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